Hola, soy Vito.
Un nuevo sábado sentado frente a mi pantalla para redactar de puño y letra esta segunda entrega.
No se si te pasa, pero hay algo que sabotea muchos de mis proyectos, se trata de la incapacidad de darle continuidad a lo que sea que esté ejecutando. Comenzar algo y dejarlo a medio camino, por los motivos que sea, me pasa más seguido de lo que quisiera. Pero estoy trabajando en ello y esta entrega es parte de ese trabajo.
Me pregunto cuánto de lo que hacemos no tiene la oportunidad de demostrar sus resultados porque liza y llanamente no le damos el tiempo necesario. Por otro lado, cuánto de esos mismos proyectos quedan a la deriva justo en el momento en que iban a comenzar a entregar resultados.
Estoy seguro de que tendríamos más proyectos exitosos si nuestra perseverancia fuera a toda prueba, pero no lo es. Siempre hay algo que nos contrae, que nos invita a comenzar de nuevo, que el proyecto no se ve bien y es mejor dejarlo que seguir desperdiciando recursos. Son tantos los posibles motivos. El problema es que muchos de ellos son solo intuitivos y tiene más que ver con la “pereza” de seguir adelante con algo que no “se ve” bien.
Tal vez por eso que he pasado demasiado tiempo macerando el Sistema de Crecimiento Compuesto de Clientes que te hablé en el email 1.
¿Por qué es importante leer ese primer correo?
En él hago un primer acercamiento a mi Sistema de Crecimiento Compuesto de Clientes y explico en qué se sustenta.
Hoy quiero hablarte de otro concepto importante del sistema y tiene que ver con lo que yo llamo Mi Aldea Digital, ese espacio propio que cobija a todas aquellas personas que resuenan contigo, con tu oferta, ese lugar que nadie te puede arrebatar y que como verás, es la base para que el sistema se transforme en una verdadera bola de nieve de flujo de potenciales clientes entrando en tu proceso de venta.
Tendemos a confundirnos sobre dónde debemos construir nuestra audiencia. Está la creencia errónea de que son las redes sociales las llamadas a albergar nuestra base de audiencias, pero no es así.
Ese no es terreno propio. Es prestado.
Y tenemos que regirnos por sus propias reglas.
¿Qué pasa si de manera arbitraria la red social decide banearte? Sé que es un caso extremos pero muy habitual. Pierdes de un solo golpe todo lo que, tal vez, por años construiste.
Ojo, no digo que las redes no sirvan, solo estoy diciendo que se les utiliza equivocadamente para construir audiencias cuando en realidad su uso debería ser exclusivamente como fuente de tráfico, para llevar personas interesadas en tus productos o servicios a tu propia casa, a Tu Aldea Digital.
Acabo de subir un video a mi canal de YouTube donde hablo en extenso sobre esto y me gustaría invitarte para que lo veas, porque es relevante si quieres que tu negocio esté cimentado sobre bases sólidas.
Video
Por qué tu lista de emails vale más que todos tus seguidores juntos
Ver el video →Es mejor pájaro en mano que 100 volando.
Te dejo un abrazo.
Vito
PD: Te recomiendo mucho que veas el video, es muy clarificador para consolidar un sistema de atracción de prospectos calificados.